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Una vez al mes Mónica Rivero venía a La Paloma

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Foto: Francisco Flores (Diario El País)

El caso de Mónica Rivero, la contadora de la automotora Julio César Lestido sigue generando repercusiones, Rivero desapareció hace dos años misteriosamente en Montevideo, tras ir a una Peluqueria, según el registro de las cámaras de seguridad, nunca entró al local, su familia pensaba que estaba muerta o secuestrada, inclusive varios videntes indicaban que estaba enterrada en el Parque Roosvelt, salvo Marcelo Acquistapace, que mencionaba que la mujer estaba viva, en un balneario con poca gente, con el pelo teñido y que se movía con una identidad falsa.

Rivero fue detenida hace dos días por Interpol en Barra del Chuy, se hacia llamar Ana Fernández, se había cortado el pelo, se lo tiñó y no usaba anteojos.

La mujer fue procesada con prisión por falsificación de documentos y estafa, se le imputa el faltante de 7,6 millones de dólares de la empresa en la que trabajaba, que habrían sido retirados de a poco, según consta en documentación presentada por la automotora, tras detectar diversas maniobras que la mujer realizaba para no alertar de los hechos delictivos.

Su abogada, Fabiana González Raggio apelará la decisión, ya que entiende que su clienta es ludópata, y que la mujer es asidua a los casinos.

La familia esta sorprendida e impactada porque no sabían absolutamente nada de su paradero desde el 2017.

También así los vecinos de Barra del Chuy que habían entablado relación con la mujer, a la que describen como buena persona e integrada a la sociedad.

Ivone Florin, quien fue la primera persona que la recibió, le alquiló un monoambiente e inclusive llegó a convivir cerca de un año con Rivero en su hogar, transformándose en su mejor amiga, fue consultada sobre la vida de la mujer en Barra del Chuy, de allí se desprende que era una buena mujer, amable, servicial y muy activa, la sorpresa ha sido muy grande, porque nadie se imaginaba la identidad oculta de Ana Fernández (como se hacía llamar).

Según se desprende de las declaraciones de Florin, en Diario El País, la mujer una vez al mes venía a La Paloma. Estas fueron sus palabras.

Una vez al mes viajaba a La Paloma. “¿Te llevo y vamos a pasar el día?”, le preguntó Ivone más de una vez. “No, yo voy sola”, le contestaba. Nunca supo qué iba a hacer allí.

Ella manifestaba cobrar un seguro, tras la muerte de su marido en un trágico accidente y que con eso vivía, jamás utilizaba tarjetas, siempre pagaba en efectivo.

En los últimos meses había entablado una relación con un hombre de Rocha, quien también desconocía la verdadera identidad de Ana Fernández.

La investigación continúa por parte de la Justicia, en procura de esclarecer donde se encuentra el dinero robado.

 

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